La codependencia es un problema emocional que se caracteriza por la dependencia afectiva obsesiva hacia otra persona y su relación con ésta. Este tipo de relación suele ser frecuente en personas que cuidan de enfermos crónicos, discapacitados, alcohólicos o drogodependientes.

También podemos observar patrones de codependencia emocional en las relaciones de pareja, incluso en mujeres que han sido o son víctimas de maltrato, relaciones de madres y padres hacia sus hijos después de un divorcio, niños y/o adolescentes.

Síntomas

Las personas que padecen codependencia emocional tienen miedo a ser rechazadas y suelen preocuparse de una manera desmedida por quienes les rodean. Esto se debe a que se sienten, de una forma u otra, responsables de la felicidad de los demás y en la obligación de satisfacer sus necesidades. Por este motivo no suelen ser personas asertivas que expresan sus preferencias o su disconformidad.

Aquellas personas que sufren de codependencia presentan ciertos síntomas y trastornos:

  • Baja autoestima
  • Miedo al abandono y a la soledad
  • Dificultad en la toma de decisiones
  • Trastornos depresivos
  • Trastornos alimentarios como la anorexia o la bulimia
  • Un sentimiento permanente de insatisfacción
Síntomas de la codependencia

Rasgos de la codependencia

Los rasgos más característicos de la codependencia son la obsesión y la compulsión por controlar a la otra persona. Se trata de un control y una dependencia exagerados y que, generalmente, se trata de una conducta inconsciente.

En los casos en los que sí se es consciente de dicha dependencia, se suele justificar dicha relación o tratar de normalizarla.

La persona que es codependiente sufre un impulso al cubrir las necesidades de la persona a su cuidado, asumiendo sus problemas como propios. Los fracasos de la otra persona son también sus fracasos. La consecuencia de esta relación es dejar en un segundo plano sus necesidades y sus deseos, “perdiéndose” a sí mismo.

Otro rasgo muy común de las personas que sufren codependencia es su baja autoestima, por ello cuidar y satisfacer las necesidades de la otra persona para ellos significa un refuerzo para su valía.

Las personas codependientes se caracterizan por ser extremadamente responsables, tienen el sentimiento de que su obligación es sacrificarse por la otra persona, aunque esto no los lleve a ninguna sensación de satisfacción ni de felicidad. Suelen estar sometidos a grandes niveles de culpa y de presión debido a su autoexigencia y suelen mostrar síntomas de agotamiento crónico, estrés y depresión.

Rasgos de la codependencia

Tratamiento de la codependencia

La terapia cognitiva-conductual es muy importante en el tratamiento de los problemas de la codependencia.

Esta terapia ayuda a mejorar la autoestima y la reconstrucción de la identidad personal, el aprendizaje del control de emociones, superar el miedo a separarse de la persona con a que mantiene la relación codependiente, entrenar al paciente en habilidades comunicativas para expresar sus propios sentimientos, deseos y necesidades.

Asimismo, se trabajan las técnicas de relajación e inoculación del estrés, se fomenta la autonomía del individuo y se les enseña a crear nuevos hábitos en sus rutinas diarias, como, por ejemplo, dedicarse tiempo para sí mismos, planificar actividades de ocio y ampliar su red social.

Diferencia entre codependencia y dependencia emocionales

La codependencia y la dependencia emocionales están relacionadas, pero son conceptos distintos.

La codependencia emocional tiene lugar cuando una persona es “adicto” a la dependencia de la otra persona, teniendo así la necesidad de ayudarle y preocuparse por su bienestar.

Las personas dependientes son aquellas que, debido a las características de su personalidad, depende de otra persona para poder ser feliz. La persona que es dependiente manipula a la otra persona para beneficiarse de su escasa autonomía y su baja autoestima.

Manifestaciones de la codependencia

  • Bajos niveles de autoestima
  • Excesiva necesidad de sentirse querido o valorado
  • Sensibilidad ante la crítica
  • Temor a ser abandonados
  • Sentimiento de seguridad cuando se está al lado de una persona que necesite de su ayuda
  • Tendencia a la inseguridad y la autoculpa
Manifestaciones de la codependencia

¿Cómo evitar la codependencia?

Reconocer la codependencia

El reconocimiento del problema siempre es el primer paso para evitar consecuencias mayores. Hay que tratar de ser sincero con uno mismo, reconocer si se es codependiente, observándose y tratando de identificar las manifestaciones de la codependencia.

Desarrollar la asertividad

La asertividad es el mejor aliado contra la codependencia. Ésta permite y capacita a la persona para decir que no y obtener un equilibrio emocional.

A través de la asertividad se genera la habilidad de decidir primero por uno mismo pensando en su bienestar, sin dejar espacio a una relación codependiente.

Trabajar el desarrollo personal

Crecer en los ámbitos de vida, como, por ejemplo, perfeccionar las habilidades y ampliar los conocimientos, trazar metas, objetivos, planificar los días, dedicar tiempo a tus pasatiempos favoritos y dedicándose tiempo a uno mismo ayuda a no desarrollar la codependencia.

Cuidar el sistema de creencias

Es muy importante revisar a menudo las creencias de uno mismo, pues así se impide que creencias limitantes (aquellas que bloquean a las personas a la hora de conseguir sus objetivos) te inclinen hacia manifestaciones de codependencia, y tratar de tener un pensamiento crítico frente a uno mismo siendo realista respecto a las posibilidades, habilidades, fortalezas y oportunidades.

Apoyarse en los profesionales

En caso de identificar un problema de codependencia muy marcado y sin poder evitarlo, acudir a un profesional puede ayudar a orientar y establecer ciertas estrategias para poder combatirlo.

Cómo evitar la codependencia

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