No dejar sin solución a ningún paciente, por difícil que sea la solución

Casa tutelada en Madrid

Los más importante, no es el beneficio, es realizar una labor diaria que llene de sentido nuestras vidas.

En Vilem los pacientes o clientes no son solo un medio para lucrarse, la pasión por lo que hacemos forma parte de nuestro ADN. Amamos el trabajo y profesión que nos ocupa.

Queremos ganar el beneficio ayudando el máximo posible. No queremos que nadie se sienta solo, o no comprendido, o no acompañado y muchas veces se dedican un número incalculable de horas que no tienen una repercusión económica como beneficio, se hacen, simplemente se trabajan por generosidad y vocación.

Queremos poner de manifiesto nuestro compromiso con el bienestar de las personas y en nuestro recorrido hemos demostrado que no hay horarios, ni obstáculos en el camino para reducir el sufrimiento de nuestros pacientes y sus familias.

Somos más que un proyecto empresarial. Somos atención, guía y orientación

Nuestros principios se basan en

  • Máxima empatía con las personas que sufren

  • Un empeño incansable por buscar soluciones, incluso más allá de nuestro centro, si fuera necesario

  • Una vinculación afectiva que permita un trabajo muy humano, cercano, protector y confiable

  • Vocación como base de la profesión y la dedicación diaria

  • Continúa formación para descubrir nuevas fórmulas de tratamiento

  • Ganas de asistir al trabajo asumiendo los “retos”

  • Ser versátil y flexible en los planteamientos diarios, tanto de pacientes como de sus familias

  • Si el paciente sufre hay un comprenderlo, y después tratarlo

El dinero no es la base de nuestro negocio

Tratamos de que nuestro beneficio sea haber hecho una labor humana e imprescindible que aporte satisfacción de autorrealización, calidad y generosidad, como preceptos importantes de nuestras vidas.

Todos los profesionales que trabajan en este proyecto aman su profesión. No se plantean un horario fijo, ni se anclan en una zona de confort con el único objetivo de ganar dinero, cuidan y atienden como lo harían con sus propias familias.

Trabajar en Vilem, no es trabajar para Vilem. Es acudir a una labor diaria que llena de satisfacción y cuyo objetivo personal es cumplir con la satisfacción de haber hecho el máximo posible cada día en cuanto a, paliar el dolor con la máxima comprensión ayudar a avanzar en todos los aspectos de forma holística lograr el éxito de la terapia con el trato más cercano posible

El profesional de Vilem, escucha, empatiza, llora y sufre con su paciente a la vez que le da la mano y le acompaña para que no tenga miedo y se sienta protegido ante el proceso que deba llevar a cabo.